En la calle Juan de Olías un grupo ocupó hace unos días un inmueble
en desuso para ser utilizado como espacio social, según este grupo, para
palear las consecuencias de la crisis entre la población española, solo
entre la población española. Paralelamente, han ido apareciendo
pintadas en la zona más cercana al inmueble en las que sucesivamente se
alude al grupo MSR (Movimiento Social Republicano) con proclamas
racistas, esvásticas, y cruces célticas. Comercios regentados por
personas migrantes cuentan que también han aparecido esvásticas pintadas
en los cubos de basura de sus negocios. Mientras hace dos meses la
policía municipal en el distrito negó que hubiera episodios de racismo y
odio en el distrito, en los últimos días se observa un incremento de la
presencia de patrullas policiales en la zona.
En la actualidad, con el grado de pobreza en el barrio aumentando sin
parar, y un descreimiento hacia las instituciones cada vez mayor, los
discursos populistas van a tener un potencial muy peligroso para
mantener el difícil equilibrio interétnico por el que muchas personas en
el barrio hemos y seguimos trabajando. Los discursos populistas del
Frente Nacional en Francia (partido más votado en las últimas elecciones
europeas), los mensajes fascistas de Amanecer Dorado en Grecia (cuarta
fuerza parlamentaria), son algunos de los referentes de los grupos que
en España, lamentablemente, encuentran el campo abonado. Entre otras
cosas, nuestra legislación es considerablemente más blanda ante delitos
de xenofobia o enaltecimiento de la violencia racista, delitos de odio y
discriminación. Esto ha permitido que pervivan episodios de violencia
continua que arrojan el escalofriante dato de noventa personas
asesinadas desde el año 1976 en el estado español.
En el distrito la respuesta no ha tardado en llegar. Vecinas y vecinos convocan a una manifestación el sábado 30 para dar cuenta de que existe un barrio que se construye, mestizo y solidario: diariamente. Desde estos espacios compartidos se pone de manifiesto que ya hay experiencias de redes solidarias y de apoyo mutuo que no distinguen por origen, ni orientación sexual.
viernes, 29 de agosto de 2014
lunes, 18 de agosto de 2014
Primer acuerdo planetario para la paz entre los géneros
Voces con el Primer Acuerdo Planetario para la Paz entre los Géneros. Próximamente en más idiomas y lenguas. (En el texto que acompaña al audio solo se recoge el inicio del acuerdo).
Reunidas, personas, hombres y mujeres de diversas culturas, lenguas, orígenes, edades, en Lakabe en el año 14, en el octavo encuentro de género las mujeres y el poder, los hombres y el amor. Indagando en este tiempo en la deconstrucción del paradigma patriarcal al que nombramos como causante de genocidio, feminicidio, infanticidio, y destructor de la vida; buscando los caminos hacia ese otro mundo posible, cuya semilla guardamos cada quien en el propio centro de cada ser, habiendo recogido, escuchado, llorado, abrazado y reivindicando durante estos ocho encuentros y un día el dolor que como mujeres hemos sufrido y sufrimos, que como hombres hemos sufrido y sufrimos, el dolor que como cada niña hemos sufrido y sufrimos, el dolor que como cada niño hemos sufrido y sufrimos. El dolor que vemos y sentimos de la propia vida, el dolor que como parte del sistema hemos infringido también a la vida. Hoy, hoy lo soltamos como paso imprescindible para construir la paz. No lo soltamos al olvido esto no sería ni posible ni deseable, seguramente durante los próximos siglos se recordará esta época como los milenios del dolor y la violencia. Pero hoy aquí, desde la consciencia de nuestro poder tanto individual como colectivo, asumimos el reto de honrar a todas las mujeres que abrieron este camino de libertad y gozo, honrar a todas las personas que se aferraron a su pequeña verdad, intuyendo que ella, su verdad, estaba conectada a una verdad mayor y que así podía acoger y sostener el desafío de ser quien quería ser y era. Gracias a todas esas mujeres, a todos esos hombres que han hecho posible este día de hoy aquí. Porque aquí, hoy, se ha redactado el primer acuerdo planetario para la paz entre géneros, poniendo así fin a la destrucción y la violencia, poniendo fin a la dominación patriarcal en todos los planos de nuestras vidas, desde lo íntimo hasta lo político. Abrimos, así mismo, el espacio a la creación en libertad y seguridad para diseñar otros referentes y otros paradigmas que nos afinen cada vez más con un proyecto de humanidad que trascienda los límites que aprisionan la vida y nos alejan de la felicidad, el gozo y la paz.
[próximamente en más lenguas]
Conclusiones del grupo de maternidad y paternidad del VIII encuentro de género en Lakabe
El grupo de trabajo y reflexión sobre paternidad y maternidad, en el marco del VIII encuentro de género “las mujeres y el poder, los hombres y el amor”, en Lakabe, compartían al final del encuentro sus conclusiones con el resto de personas que participaron en el encuentro.
Etiquetes de comentaris:
feminismo,
género,
lakabe,
maternidad,
paternidad
sábado, 19 de julio de 2014
Más morro que espalda. Un artículo de El País trata de seguir confundiendo a la opinión pública.
Con el título: "Más radios piratas que legales",
el diario "El País" publicó esta semana un artículo en es que da cuenta
del cachondeo que supone el espacio radioeléctrico español.
Para las personas no duchas en este aspecto de nuestra vida cotidiana tenemos que, en primer lugar, aclarar que el espacio radioeléctrico, por donde viajan las ondas de radio, es un espectro público y el Estado es el garante de su distribución. Las competencias, según la ley actual, las articulan las Comunidades Autónomas a través de consejos reguladores. Bien, la situación, no obstante, pasa por una saturación de este espectro, en cualquier dial de una gran ciudad del estado, es casi imposible encontrar un hueco, un punto en el que no emita una señal de radio. Eso sí, si consultamos las adjudicaciones en los diarios oficiales, resulta que muchas de ellas no poseen ninguna licencia.
Sabemos, por otro lado, que la composición de las radios que emiten en estos diales, son casi en su totalidad emisoras públicas, es decir estatales, o con un fuerte componente de la administración a cualquier nivel; y radios privadas con ánimo de lucro. En este reparto, las personas que participamos en el movimiento por el derecho a la comunicación, solemos decir que el dial es una jungla. Así, cada vez que un proyecto ciudadano toma forma como medio de comunicación en las ondas, televisiones y radios, se encuentra con la cruda realidad: la ciudadanía no puede ejercer su derecho a la libertad de expresión a través de un medio de comunicación (no puede ejercerlo sin asumir el riesgo de ser multado, por ejemplo tomamos el reciente caso de "La Tele" en la ciudad condal: Multa de Medio Millón de Euros Impuesta a la Televisión Comunitaria "La Tele"), empresas y estado han saturado este espectro.
Por eso artículos como el mencionado anteriormente, constituyen una tergiversación de la realidad. Las corporaciones capitalistas con fuertes intereses en mantener a la opinión pública alienada, ocupan el espectro e indirectamente nuestras mentes, el estado regula a su favor, o peor aun, no regula, no se dota de mecanismos de control ante instituciones demasiado engarzadas en redes de intereses corporativos. En definitiva, en esta construcción de la opinión pública, las prácticas piratas constituyen algo que interesa no definir demasiado, para estos grandes medios las radios piratas son una amenaza a la posibilidad de copar la difusión de mensajes publicitarios (publicidad informativa incluida). Para el movimiento por la comunicación, las radios piratas, sin embargo, son una variada amalgama de centros de emisión que comparten una situación de irregularidad legal, pero en este cajón desastre también son prácticas piratas aquellas que aprovechando una licencia hacen uso de esa posibilidad de emitir y sobrepasan los límites de esa licencia emitiendo muy por encima de lo permitido.
Es un poco complicado quizás. Puede que necesitemos un ejemplo más evidente. En este enlace ("El día que denunciamos en el programa de Luís del Olmo sus prácticas piratas") podéis escuchar la reacción de Luís del Olmo cuando un profesional de las radios comunitarias denunció en directo (2010) la emisión ilegal de Punto Radio desde una emisora de El Casar (Guadalajara), en las ondas de la zona norte de la ciudad de Madrid. Por las reacciones de Luís, entendemos que nuestro compañero Paco, de la emisora madrileña Radio Enlace, consiguió sacarle los colores al señor del Olmo. ¿Quién es entonces el pirata?
La situación no ha dejado de cambiar en los últimos años. El empoderamiento de la ciudadanía constata la necesaria existencia de un movimiento social fuerte concentrado en desarrollar prácticas comunicativas que atiendan al 99% de la población (repertorio de acción, agenda y unidad en la acción). Cada vez es más plausible que cuando estas corporaciones se atrevan a tergiversar la realidad, lejos de achantarnos respondamos más confiadamente. Sobre todo, por que como señala otro destacado activista de este movimiento social, el artículo viene a reconocer públicamente que si el Estado o las Comunidades Autónomas no son capaces de regularizar la situación, las corporaciones capitalistas del mercadeo de la información también cometen ilegalidades, concretamente emitir con más potencia de la autorizada, otra vez más: ¿quiénes son los piratas?
A raíz de diversos cursos de formación que viene desarrollando la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid, exponemos esta situación ante decenas de participantes que suelen provenir de universidades de periodismo y comunicación. La escena suele ser la siguiente, cuando estas personas se dan cuenta de las prácticas y el potencial de que la ciudadanía explore el mundo de la comunicación, de que la ciudadanía construya y gestione sus propios medios, nos señalan ipso facto que no entienden porque no tenemos más visibilidad, más relevancia, más impacto. Hay preguntas que son complejas de responder, si los medios del Tercer Sector no tenemos más impacto se debe sin duda a razones coyunturales y estructurales. En estas líneas exploramos una razón estructural, no tenemos más impacto porque el espectro radioeléctrico está copado por el interés privado y estatal de mantenernos invisibles.
Ramón Ferrer forma parte de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid.
Publicado originalmente en 28021ylacomunicacion.blogspot.com28021ylacomunicacion.blogspot.com.es/2014/07/mas-morro-que-espalda-un-articulo-de-el.html
Para las personas no duchas en este aspecto de nuestra vida cotidiana tenemos que, en primer lugar, aclarar que el espacio radioeléctrico, por donde viajan las ondas de radio, es un espectro público y el Estado es el garante de su distribución. Las competencias, según la ley actual, las articulan las Comunidades Autónomas a través de consejos reguladores. Bien, la situación, no obstante, pasa por una saturación de este espectro, en cualquier dial de una gran ciudad del estado, es casi imposible encontrar un hueco, un punto en el que no emita una señal de radio. Eso sí, si consultamos las adjudicaciones en los diarios oficiales, resulta que muchas de ellas no poseen ninguna licencia.
Sabemos, por otro lado, que la composición de las radios que emiten en estos diales, son casi en su totalidad emisoras públicas, es decir estatales, o con un fuerte componente de la administración a cualquier nivel; y radios privadas con ánimo de lucro. En este reparto, las personas que participamos en el movimiento por el derecho a la comunicación, solemos decir que el dial es una jungla. Así, cada vez que un proyecto ciudadano toma forma como medio de comunicación en las ondas, televisiones y radios, se encuentra con la cruda realidad: la ciudadanía no puede ejercer su derecho a la libertad de expresión a través de un medio de comunicación (no puede ejercerlo sin asumir el riesgo de ser multado, por ejemplo tomamos el reciente caso de "La Tele" en la ciudad condal: Multa de Medio Millón de Euros Impuesta a la Televisión Comunitaria "La Tele"), empresas y estado han saturado este espectro.
Por eso artículos como el mencionado anteriormente, constituyen una tergiversación de la realidad. Las corporaciones capitalistas con fuertes intereses en mantener a la opinión pública alienada, ocupan el espectro e indirectamente nuestras mentes, el estado regula a su favor, o peor aun, no regula, no se dota de mecanismos de control ante instituciones demasiado engarzadas en redes de intereses corporativos. En definitiva, en esta construcción de la opinión pública, las prácticas piratas constituyen algo que interesa no definir demasiado, para estos grandes medios las radios piratas son una amenaza a la posibilidad de copar la difusión de mensajes publicitarios (publicidad informativa incluida). Para el movimiento por la comunicación, las radios piratas, sin embargo, son una variada amalgama de centros de emisión que comparten una situación de irregularidad legal, pero en este cajón desastre también son prácticas piratas aquellas que aprovechando una licencia hacen uso de esa posibilidad de emitir y sobrepasan los límites de esa licencia emitiendo muy por encima de lo permitido.
Es un poco complicado quizás. Puede que necesitemos un ejemplo más evidente. En este enlace ("El día que denunciamos en el programa de Luís del Olmo sus prácticas piratas") podéis escuchar la reacción de Luís del Olmo cuando un profesional de las radios comunitarias denunció en directo (2010) la emisión ilegal de Punto Radio desde una emisora de El Casar (Guadalajara), en las ondas de la zona norte de la ciudad de Madrid. Por las reacciones de Luís, entendemos que nuestro compañero Paco, de la emisora madrileña Radio Enlace, consiguió sacarle los colores al señor del Olmo. ¿Quién es entonces el pirata?
La situación no ha dejado de cambiar en los últimos años. El empoderamiento de la ciudadanía constata la necesaria existencia de un movimiento social fuerte concentrado en desarrollar prácticas comunicativas que atiendan al 99% de la población (repertorio de acción, agenda y unidad en la acción). Cada vez es más plausible que cuando estas corporaciones se atrevan a tergiversar la realidad, lejos de achantarnos respondamos más confiadamente. Sobre todo, por que como señala otro destacado activista de este movimiento social, el artículo viene a reconocer públicamente que si el Estado o las Comunidades Autónomas no son capaces de regularizar la situación, las corporaciones capitalistas del mercadeo de la información también cometen ilegalidades, concretamente emitir con más potencia de la autorizada, otra vez más: ¿quiénes son los piratas?
A raíz de diversos cursos de formación que viene desarrollando la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid, exponemos esta situación ante decenas de participantes que suelen provenir de universidades de periodismo y comunicación. La escena suele ser la siguiente, cuando estas personas se dan cuenta de las prácticas y el potencial de que la ciudadanía explore el mundo de la comunicación, de que la ciudadanía construya y gestione sus propios medios, nos señalan ipso facto que no entienden porque no tenemos más visibilidad, más relevancia, más impacto. Hay preguntas que son complejas de responder, si los medios del Tercer Sector no tenemos más impacto se debe sin duda a razones coyunturales y estructurales. En estas líneas exploramos una razón estructural, no tenemos más impacto porque el espectro radioeléctrico está copado por el interés privado y estatal de mantenernos invisibles.
Ramón Ferrer forma parte de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid.
Publicado originalmente en 28021ylacomunicacion.blogspot.com28021ylacomunicacion.blogspot.com.es/2014/07/mas-morro-que-espalda-un-articulo-de-el.html
jueves, 17 de julio de 2014
Ganemos Tetuán en la Plaza de las Palomas
Etiquetes de comentaris:
democracia participativa,
ganemos,
Madrid,
municipalia,
Tetuán,
vídeo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)