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jueves, 20 de febrero de 2014

Sabor de Barrio - Protestas de vecinos ante la privatización de viviendas del IVIMA

Los recientes planes de ventas de inmuebles de protección oficial del Instituto de Vivienda de Madrid, IVIMA, a empresas privadas, han abierto la polémica y planteado la pertinencia y objetivos real es de las políticas autonómicas de vivienda pública. 

martes, 7 de enero de 2014

Los vecinos de La Ventilla salen a la calle contra la venta de pisos del Ivima

Azora y Goldman Sachs han adquirido 157 viviendas en la zona

Publicado en periódico Tetuán 30 días: http://www.tetuan30dias.es/tetuan30dias_noticia_detalle.php?id=1280

Fotos: Miguel Capapey

Centenares de personas participaron el pasado 14 de diciembre en una manifestación que discurrió por la avenida de Asturias. Durante el itinerario mostraron su indignación por la venta de 3.000 viviendas del Instituto de la Vivienda de Madrid (Ivima) a la empresa Azora. De ellas, en La Ventilla están localizadas 157, en tres bloques de las calles de Cedros, Rosario Romero y San Aquilino. La transacción público-privada fue realizada durante el verano y las familias afectadas conocieron la noticia mediante una carta recibida a principios de octubre. La carta emitida por Encasa-Cibeles, la empresa pantalla utilizada por Azora y el fondo de inversiones Goldman Sachs para gestionar la compra, precedió a la que recibieron semanas más tarde, esta vez sí del Ivima, en la que se confirmaba la venta: las viviendas ya no eran propiedad del 0rganismo público.

La manifestación discurrió entre gritos, pitos y pancartas. Recorrió la avenida hasta concluir simbólicamente en la Plaza del Movimiento Vecinal. Entre las personas que se manifestaban se encontraban también familias afectadas de Valdecarros y de Majadahonda, que exigían una explicación; por ejemplo, Miriam declaraba: “Queremos saber por qué lo han vendido”. Nordín, otro de los vecinos afectados, mostraba suspicacia por la operación realizada: “Si el Ivima ha decidido vender la vivienda, ¿por qué no la ha vendido a los adjudicatarios directamente? Le podía haber sacado más beneficio”. Carmen, por su parte, tiene claro que la oferta realizada por Azora a los afectados con opción a compra es “un simulacro, porque los bancos no te dan dinero, porque somos muy mayores o porque estás en paro”. La manifestación gozó de cierto interés mediático y ese día aparecieron secuencias de la manifestación en dos canales de televisión. También, a día de hoy, existe un flujo de información significativo en las redes sociales, a cargo de personas afectadas y de dos plataformas: la Plataforma de Afectados por la Vivienda Pública y Social (PAVPS) y la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM).

Sin garantías de prórroga

En esta ocasión, le tocó a La Ventilla liderar el movimiento de protesta, y la razón es evidente: el 12 de enero finaliza el contrato que algunas de las familias del barrio firmaron con el Ivima, y en esta nueva situación no existe un marco que garantice la prórroga de las condiciones. La urgencia, por tanto, es mayúscula, ya que la nueva propietaria Encasa-Cibeles no tiene la obligación de mantener las condiciones pactadas inicialmente por el Ivima, y los vecinos manifiestan no querer hacer frente al alza de las condiciones. La posibilidad de verse sin la vivienda les aterra y, por extensión, otras familias también en promociones del Ivima observan inquietas el destino de sus vecinos.

En la calle de San Aquilino se alza un bloque de ladrillos de colores claros y líneas rectas. Sólo algunos elementos del portal, como las puertas o los interfonos, por ejemplo, advierten de que es una de las promociones del Ivima de los últimos años. En su interior hay un patio alargado hasta llegar a la puerta donde se encuentra el ascensor y las escaleras. Dos de las vecinas del inmueble, Laura y Vanesa, han sido recientemente madres y ahora están volcadas en la crianza de sus hijos. La primera está satisfecha con las últimas noticias, ya que la empresa le garantiza el mantenimiento de las condiciones de su contrato. La segunda, sin embargo, se muestra disconforme pues había estado tramitando una ayuda para que el alquiler le fuera rebajado, cumplía todos los requisitos y el cambio de titularidad de la propiedad le ha dejado con “la miel en los labios”.

Incertidumbre vecinal

La Ventilla es, con diferencia, el barrio que tiene una proporción más elevada de vivienda pública en Tetuán, en su mayoría derivada del proceso de remodelación iniciado en los años 80 y finalizado en los últimos años. Más de 2.300 viviendas fueron destinadas a realojar a las familias que residían en la zona. Con el suelo liberado por el proceso urbanístico se construyeron otras 2.300 viviendas y servicios en suelo público. Algunas de éstas fueron destinadas al Plan de Vivienda Joven del Ivima, dirigido a posibilitar el acceso a la vivienda del colectivo de jóvenes de la región. Con la reciente venta de estas 3.000 viviendas y la puesta en venta de otras 1.500 –aunque ésta quedara desierta finalmente–, sumado a la rapidez de los acontecimientos, el vecindario se empieza a mostrar preocupado; observa cómo las administraciones venden el patrimonio común, que no volverá a ser público.
Quedan muchas preguntas en el aire, hay pocas certezas, pero una de ellas es que la Administración no ha vendido las casas a una empresa filantrópica, es decir, interesada en el beneficio común. En el otro lado de la balanza el vecindario sigue organizándose; ya tiene experiencia.

jueves, 2 de enero de 2014

Cambio de condiciones en los pisos de Azora


3.000 viviendas vendidas por IVIMA.
Los inquilinos denuncian el encarecimiento del precio de compra y alertan de que la nueva titularidad deja en el aire las subvenciones al alquiler.


Un vecino coloca un cartel contra el instituto madrileño de la vivienda en su casa del barrio de la Ventilla (Madrid). / David Fernández

El Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) era titular de 23.000 viviendas a inicios de 2013 en toda la región. En la actualidad tiene en sus manos 16.800 viviendas. Lo que Pablo Cavero Martínez, consejero de Transportes, Infraestructuras y Vivienda de Madrid, ha llamado rotación de activos en comparecencia pública ha supuesto la desaparición de cerca de la cuarta parte del parque inmobiliario de la entidad.
El último lote vendido fue de cerca de 3.000 viviendas repartidas por toda la comunidad y se adjudicó la empresa privada Encasa Cibeles, participada por el fondo de inversión Goldman Sachs y la inmobiliaria Azora. Pese a que en agosto, cuando se efectuó la venta, ambas entidades acordaron que las condiciones de alquiler o de alquiler con derecho a compra de los inquilinos no iban a cambiar, meses después, cuando algunos de los inquilinos están a punto de alcanzar el plazo para optar a la compra de su vivienda, estos denuncian que las condiciones sí han cambiado.
“El precio de tasación de estos pisos es de unos 70.000 euros, al cual hay que añadir un coeficiente de actualización, que según el último decreto de julio de 2013 debería ser de un 1,5, y a lo que se debería descontar el 50% de las cuotas pagadas estos siete años. El problema es que ahora Encasa Cibeles pretende vendernos estos pisos por unos 140.000 euros más IVA”, señala Mariano Martín Martínez, uno de los inquilinos con derecho a compra, quien añade que ese precio es el de tasación multiplicado por un coeficiente de actualización del 2%. “Es en lo que no estamos de acuerdo, ya que el precio se dispara enormemente al aplicar ese medio punto de más”.
Desde Azora han negado a DIAGONAL que se haya producido ningún cambio en las condiciones de alquiler y opción a compra, y señalan que, “en todo caso, si hay algún cambio, será debido a algún impuesto”, aseguran desde su departamento de comunicación.
A día de hoy, 52 familias de la Ventilla en Madrid han recibido una oferta de venta del inmueble de la empresa Encasa Cibeles, al haber transcurrido siete años desde que comenzaron a vivir en su vivienda. Sin embargo, durante el proceso de enajenación de las casi 3.000 viviendas compradas por Encasa Cibeles se produjo otro cambio destacado en la regulación. El 22 de julio, un mes después de que se realizara la oferta de enajenación, el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó, a propuesta del Partido Popular, un cambio en la normativa de vivienda protegida que contemplaba, entre otras medidas enfocadas a favorecer la venta de inmuebles, la opción a compra a partir del primer año, derecho que antes se podía ejercer entre el quinto y séptimo año después de la entrada en la vivienda.
La venta de vivienda pública al binomio Goldman Sachs-Azora trae otra preocupación aún mayor para los inquilinos: la subrogación de obligaciones de la nueva propietaria en favor de las familias arrendatarias no incluye las subvenciones al alquiler que el IVIMA sí ha estado aprobando a parte de las familias adjudicatarias. Éste es el caso de Vanesa, una de las inquilinas de las viviendas de La Ventilla, que hasta ahora recibía ayudas para el pago de alquiler al ser inquilina de una vivienda oficial y que, a día de hoy, no sabe si le van a renovar la ayuda al cambiar de titularidad la vivienda en la que vive.
Los responsables del IVIMA no saben, a día de hoy, cuántas viviendas están ocupadas ni cuántas vacías, según los informes de la Cámara de Cuentas de la CAM. Mientras, hay 3.500 expedientes de personas que optan a una vivienda de la entidad que están pendientes de resolver, según fuentes de CC OO de Madrid, desde donde señalan también el empeoramiento de las condiciones laborales en el instituto de vivienda madrileño, a la vez que se externalizan algunos servicios de la entidad.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Gobierno de Madrid vende tres mil viviendas públicas a empresas privadas que ahora piden más del doble a las familias que fueron adjudicatarias


El Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid, en manos del derechista Partido Popular, a través del Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA), ha vendido 3000 viviendas de protección pública construidas con dinero público y que fueron adjudicado mediante sorteo público a familias humildes que debían demostrar varios requisitos, a empresas privadas de fondos de inversión con un claro ánimo de lucro. Estas viviendas están distribuidas en 11 municipios de la región de Madrid.
Para poder hacer la venta, el Gobierno regional modificó las condiciones que firmaron en su día estos vecinos. Y ahora, los precios de venta fijados son desorbitados y muchos vecinos no saben si podrán continuar viviendo en sus casas.
La empresa más beneficiada es Azora, firma inmobiliaria española que gestiona fondos de Goldman Sachs. Aunque parezca una broma no lo es. El Gobierno del Partido Popular, que debería gestionar lo público, lo que hace es entregar las viviendas públicas, construidas con dinero público en suelo público a empresas especuladoras dejando en manos de la empresa privada los hogares de decenas de miles de personas.
La Comunidad de Madrid ha vendido las 3 mil viviendas por 201 millones de euros. Es decir, el precio medio de cada vivienda le sale a la empresa privada por 67.000€, una auténtica ganga, ya que ahora la empresa vende cada vivienda por más del doble de ese precio. Negocio redondo a base de la venta del patrimonio público.
Por todo esto, cientos de personas salieron a manifestarse el sábado, 14 de diciembre Allí estuvo nuestro compañero Ramón Ferrer, de Radio Almenara.

http://www.masvoces.org/spip.php?page=ayuda-archivo&id_document=8869